El Salario Mínimo y su Vinculación con los Derechos Humanos

El salario mínimo es un derecho fundamental que garantiza una vida digna para aquellos que trabajan para terceros. Es crucial que los ingresos de una persona le permitan cubrir sus necesidades básicas, como alimentación, vivienda, salud y educación, tanto para sí misma como para su familia. Por lo tanto, este derecho está directamente relacionado con el goce y la satisfacción de los derechos humanos.

Historia del salario mínimo

El concepto de salario mínimo se originó en 1890 en Nueva Zelanda y Australia, como respuesta a la problemática experimentada por los trabajadores, especialmente mujeres y jóvenes, cuyas remuneraciones eran tan bajas que no les permitían alcanzar la autosuficiencia.

Desde entonces, esta figura protectora se ha adoptado en diversos países, incluyendo México.

El salario mínimo en México

La preocupación por la suficiencia del salario mínimo no es ajena al contexto mexicano.

En 1962, se incorporó la figura del salario mínimo en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de superar constantemente las condiciones sociales y económicas que afectaban a los trabajadores.

Sin embargo, a lo largo del tiempo, el poder adquisitivo del salario ha sido motivo de recurrente preocupación y debate en el país.

En México, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI), integrada por representantes de los trabajadores, los empleadores y el gobierno, tiene la responsabilidad de establecer los salarios mínimos generales que sean suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en términos materiales, sociales, culturales y educativos.

Es importante destacar que, además de las disposiciones jurídicas nacionales, existen instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por México, que reconocen el vínculo ineludible entre la remuneración de los trabajadores y su dignidad humana.

Estos instrumentos subrayan la importancia del salario mínimo como uno de los medios para garantizar el pleno goce y disfrute de los derechos humanos.

En la actualidad, México cuenta con mecanismos de información que brindan datos sobre la situación de la sociedad, lo cual permite identificar las necesidades de desarrollo.

En este contexto, la CONASAMI ha establecido la Comisión Consultiva para la Recuperación Gradual y Sostenida de los Salarios Mínimos Generales y Profesionales, cuyo objetivo principal es proponer una política salarial que permita la recuperación gradual y sostenida de los salarios mínimos.

En resumen

El salario mínimo es un derecho fundamental que garantiza una vida digna para los trabajadores y sus familias. Su suficiencia es crucial para el pleno goce y disfrute de los derechos humanos.

Es responsabilidad de los actores sociales y políticos trabajar en conjunto para fortalecer progresivamente el salario mínimo, especialmente en beneficio de las personas y familias de menores ingresos y los sectores más vulnerables de la sociedad.

Referencia: https://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/OtrosDocumentos/Doc_2016_018.pdf

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